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DESDE LA COCINA

RESTAURANTES

Restaurante la Torre de Arcas. Los Belones

Restaurante la Torre de Arcas. Los Belones

C/ Marcos Sanz 28
30385 Cartagena
968 137 809

 

 

Este moderno y amplio restaurante esta situado en la localidad de los Belones, próximo a La Manga, en una zona turística y de fuerte afluencia de turistas especialmente Británicos

 

Terminado exteriormente en Madera, con un aspecto exterior que a mí me recuerda al Malvasía, posee un salón amplio, sin columnas, con capacidad de sobra para unas 80 personas más un pequeño lateral ajardinado con algunas mesas mas.

 

La decoración escasa, minimalista dirían algunos con paredes lisas pintadas en combinaciones de colores claros con mesas de distintos tamaños y manteles en color anaranjado.

 

Los aseos modernos, de estos de puertas translucidas con paredes de gresite y bastante limpios.

 

Abierto desde Mayo de 2006, este restaurante nos lo habían recomendado unos buenos aficionados a la comida y de paladar fino por lo que veníamos con muy buenas expectativas, dispuestos a probar este local dirigido por Paco Aroca (ex de un restaurante del Hyatt) y que obtuvo la Q de calidad turística en 2008.

 

No sé si es que sería un mal día, o que no tuvimos demasiado ojo al elegir los platos fruto de un día demasiado ajetreado, pero la verdad es que no se terminaron de cumplir nuestras expectativas y no salimos del todo contentos de un restaurante en el que confiábamos plenamente.

 

De cualquier manera siempre habrá tiempo para volver a comprobar la virtudes de las que nos habían hablado y que no dudamos que posea este moderno restaurante.

 

En cuanto a la cocina además de una carta con una variedad relativamente amplia cuentan con un importante catalogo de platos fuera de carta recomendados por la mujer de Paco Aroca que hace las tareas de jefa de salón. Esta costumbre, que mucha gente aprecia, yo en mi modesta opinión la considero apropiada tan solo para productos frescos, de temporada. De lo contrario quiero ver el plato en la carta y algo también importante, ver su precio

 

Por nuestras mesa pasaron en primer lugar unas sardinas marinadas y rellenas de tomate y hueva de mújol con lamina de pan al horno de decorándolas a modo de castiza peineta, os acompaño la foto de cosecha propia de esta plato que a mi gusto fue el mejor de la noche

 

 Continuamos con una verdura con jamón para mi gusto insípida con apenas “aire” de jamón, me recuerda más a un plato de dieta que a un “manjar de restaurante de categoría, tendrá sus adeptos pero francamente yo no lo pediría de nuevo ni lo recomiendo. Hay platos mejores

 

Fuera de carta se encontraba nuestro carpaccio de canguro: bien de sabor, carne exótica y sabrosa, presentado con parmesano y mezclun de lechugas pero muy  escaso, sé que no estoy en un asador pero por lo menos pido que un plato que cuesta unos 15 € contenga una cantidad mínima  de producto,.

 

En cuanto al principal una buena carne, pedimos un T-Bone, chuletón a la plancha de aproximadamente un kilo de peso en plato caliente y acompañado por una guarnición de patata y verdura individual.

 

Para cerrar la cena con un buen sabor de boca compartimos un sabayón, esto es unas frutas cortadas cubiertas con una capa de crema inglesa y gratinada y un coulant de chocolate que la verdad es que nos dejo mejor impresión, imperdonable que la naranja del sabayón tuviese pepitas y partes blancas.

 

Como maridaje, y recomendado por la jefa de sala, un Ederra Crianza de 2005 D.O Rioja, muy suave, ligero, un vino para todos los públicos por unos 12 € (5-6 € en tiendas).

 

El precio: algo más de 26 € por persona, es un precio bastante ajustado aunque no justifica que nos cobrasen  unos digestivos chupitos de orujo (1,20 ud.).

 

Y el momento más odiado de las notas:

 

 

Ambiente: 7,25

Presentación: 7

Cocina: 6,25    

Servicio: 7

Originalidad platos: 6,25

Relación calidad Precio: 6,5.

 

Nota Media 6.71

Restaurante Alborada: las tapas de la barra

C/ Andrés Baquero 15
30001 Murcia
968 232 323

Un día entre semana es un excelente momento para visitar un restaurante, fuera de las habituales masificaciones de los fines de semana que algunas veces repercuten negativamente en el servicio que se presta.

 

En esta ocasión un Jueves de verano fue un buen día para cenar en este céntrico restaurante murciano que vivió una ampliacion hace un par de años desde su originaria ubicación en una calle perpendicular a Alfonso X el sabio. abriendo otro local con un aspecto renovado y dirigido por David Muñoz, hijo de los dueños, y del que se trasladaron  ampliando y renovando el aspecto del restaurante. Quizas han tenido la mala suerte de hacer esta ampliacion en un momento en que la situacion economica no es precisamente la mejor de las posibles y que supone un lastre a la hora de gestionar un restaurante

 

 

Cuando las cosas van mal existen dos opciones: una que es la que nos dice la lógica económica, que parecen no conocer algunos políticos españoles, y que dice que cuando disminuye la demanda pues se ajustan los precios para mantener la oferta  y conservar la clientela; y por otro lado la otra opción, que además suele ser muy habitual en la restauración española, y que consiste en que, en vez de bajar los precios para atraer clientela, lo que se hace es “levantar en peso” a los clientes que vienen cobrándoles precios desorbitados para mantener rentabilidad, eso si, las dos veces que acuda el cliente, porque a la tercera no vuelve ni a acercarse a la puerta.

En este caso parecen haberse decantado por la postura logica de adaptar los precios y han inaugurado el servicio de tapas de barra, de una calidad al nivel de este restaurante y unos precios muy bajos en relación a la calidad y elaboración del producto en un claro, y parece que exitoso, intento de atraer a la clientela perdida.

 

En este caso, nosotros probamos este nuevo servicio para cenar en la barra degustando una variedad  de tapas exclusiva de la barra y con un camarero pendiente, marchando los platos conforme íbamos terminando, gestionando los tiempos de una manera excelente y atento a mantener la bebida en su nivel y fría.

 

Esta carta especifica cuenta con algunas ensaladas, unos seis o siete entrantes fríos y otros tantos platos calientes:

 

En nuestro caso dimos buena cuenta de muchas de las especialidades algunas de las cuales serán renovadas en esta temporada que empieza

 

Brocheta de pollo a las especias con arroz basmati

 

En primer lugar comenzamos con Gazpacho de albahaca con zamburiñas con un fuerte sabor a albahaca y un color verde intenso con un par de zamburiñas a la plancha y presentado en un platito hondo.

 

Otro entrante que he probado es  una denominada Escalibada con bacalao aunque a mí me recordaba más bien a un pisto de verduras con trozos pequeños de verdura: calabacín pimiento , cebolla con un fuerte sabor a orégano presentada en copa de cocktail y con un trocito de bacalao rebozado ensartado con la ayude de una brochetita. Original la presentación y sabroso.

 

Entre las Ensalada la más apetecible nos pareció una de jamón de pato con queso manchego y reducción de PX en un cuenco redondo montado con hojas de lechugas y a un precio de 3 euros.

 

A mí que me encantan los restaurantes japoneses y el pescado crudo, disfrute con un Carpaccio de atún, con salsa de soja sobre aceite y tomate con ajo (bastante por cierto) y unos hilitos de especie de mayonesa.

 

Entre los platos calientes nos aconsejaron unos tallarines gruesos, tipo udon, con sepia y salsa a las 7 especias: identificadas curry, pimienta, perejil ,azafrán? Nata, muy sabroso y denso. Según nos comentan cuentan con una cocinera de origen marroquí con amplios conocimientos y afición en el uso de las especias, algo que parecen confirman otros platos de la carta como la brocheta de pollo a las 5 especias.

 

Terminamos con un montadito de solomillo con foie en pan de rombo gallego, asado a la plancha con las marcas de la parrilla y el pan tostado con un poco de aceite. En cuanto al foie la cantidad  justa para no matar el sabor al filetito de solomillo aun crudo por dentro. Muy bueno.

 

De postre algún sorbete y tarta de chocolate hacen que por unos 17 euros por persona se pueda disfrutar de la calidad de este restaurante aunque sea en la barra. Habrá que probar en el salón aunque tengamos que rascarnos el bolsillo bastante más.

 

No lo vamos a puntuar porque no sería justo valorar al restaurante solo por el servicio de barra.

 

Pues esto ha sido todo. Hasta la próxima

 

 

 

 

Restaurante El Chato

Restaurante El Chato

 

 

Avenida De La Libertad 72 

Los Alcazares - 968 170 161

 En la avenida de la libertad, muy cerca de otro conocido restaurante murciano como es el Ramón, se encuentra situado este restaurante abierto hace unos pocos años y que ha vivido ya una primera ampliación fruto de su éxito en clientela.

 

Autodenominado como de cocina creativa, este titulo podría ser algo generoso con su fogones, pero es cierto que con respecto al los locales de la zona y a los habituales restaurantes del litoral del mar menor supone en ciertos platos un pasito adelante en cuanto a originalidad y creatividad en la cocina y una interesante apuesta por hacer las cosas de otra manera y ofrecer a los alcazareños una propuesta diferente y novedosa.

 

Esta decorado en madera, con espacio para unos 80 comensales, con las mesas distribuidas pegadas a las paredes, con las del lado derecho formadas por bancos fijos a la pared con acolchado a ambos lados que proporcionan asiento simultáneamente a dos mesas, dejando un cómodo pasillo en el centro a mi me recuerdan, salvando las distancias, a las cafeterías americanas de los años 60 donde se juntaban los veinteañeros.

 

La iluminación tenue, escasa, intentando un ambiente intimo, acogedor, aunque a los que nos gusta ver bien lo que hay en el plato y comer con buena luz pues nos resulta algo incomodo, además en mi caso no me permite hacer buenas fotos sin que se de cuenta todo el local.

 

Por otro lado, y no se debido a qué, cuando cenamos nosotros el ambiente era muy ruidoso con una alboroto general como sonido de fondo a pesar de que no estaba especialmente abarrotado el restaurante.

 

Pasando a lo mas importante que es la comida hay que reconocerle que cuentan con una carta muy amplia y algo digamos ecléctica combinado en ella Tostas de Jamón y huevo de codorniz con  Solomillos de ternera con boletus y trufa o con torta del casar y nueces caramelizadas. Amen de los típicos arroces de la zona con bogavante o a banda y un buen surtido de ensaladas, de Foie, de pollo con curry o de Jamón de pato.

 

Esta ultima y en parte gracias al apellido de “con salsa de albahaca” fue la que nos convenció y la que probamos. Compuesta de un surtido de hojas de lechuga, jamón de pato, tomates deshidratados y la mencionada salsa de albahaca (que también podíamos llamar aceite de albahaca) y presentada en un plato transparente supone un buen inicio para la cena.

 

Para probar de todo nos metimos con unas tostas, eso si buscando lo menos tradicional entre ellas y fuimos a por unas tostase de ciervo adobado, yo el adobado no se lo note pero con un tamaño mas que generoso y por un precio de 8 euros  la pareja de tostase son una buena elección, no muy creativo, es verdad, pero si muy apetecibles.

 

Para continuar pedimos unas alcachofas con foie y nueces caramelizadas, mira que a mi las alcachofas nunca me habían gustado y desde hace un tiempo es un producto que suelo escoger y acompañado de foie es un plato que no suele fallar. En este caso prometían unas nueces caramelizadas que dejaremos en nueces a secas. Las alcachofas, corazones muy tiernos aunque de dudoso origen casero como ya he dicho se complementan muy bien con el resto de los ingredientes incluyendo los piñones y con un foie de calidad media. Eso si el precio, unos 15 euros es algo elevado y hace mas recomendables otros platos (en la foto aparece este plato).

 

Por ultimo, que ya sabes que no como demasiado pese a que me encanta la comida, terminamos con unos lomos de bacalao rebozados  con una salsa de mostaza antigua y sésamo aligerada con aceite y según mi paladar algo chorrillo de limón. El bacalao ligeramente cocinado muy bien combinado con la salsa es un excelente plato. Solo le pediría mejorar un poco la decoración para hacerlo mas apetecible todavía.

 

Resumiendo tenemos un nuevo local donde se hace bien de comer, con una carta importante, amplia y variada pero al que le vendría bien un ultimo esfuerzo en decorar y redondear los platos  para ganarse merecidamente ese titulo de cocina creativa que luce en su entrada.

 

Con todo es un sitio recomendable para comer y al que prometo volver pronto

 

 

Ahh, el precio unos 26 euros por persona en esta ocasión sin pedir vino que luego haia que conducir.

 

Aquí van las notas:

 

Ambiente: 7,25

Presentacion: 6,5

Cocina: 7.5    

Servicio: 7

Originalidad platos: 7.25

Relación calidad Precio: 7,5

 

Media: 7,16

 

 

 

 

 

 

 

Restaurante El Chaleco

Restaurante El Chaleco

Avenida Almirante Bastarreche 9,

Alhama‎ de Murcia - 968 630 104

 

 

Situado En alhama en la Avenida Almirante Bastarreche y funcionando desde hace dos generaciones, lo que se inicio como un puesto en una feria y posteriormente se convirtió en una taberna de vinos, ha dado lugar, con el paso de los años, a un restaurante de calidad, prestigio y tradición dentro de la región de Murcia.

 

Al frente de el restaurante Paco y Fina, hija ella de el fundador de El Chaleco, con un equipo de camareros con años y años de servicio a sus espaldas y una profesionalidad fuera de cualquier duda.

 

Es un restaurante que ha  vivido sucesivas reformas y ampliaciones y que en la actualidad cuenta con tres partes diferenciadas:

 

En su entrada principal nos encontramos una larga barra, moderna, con paredes acabadas en maderas claras con apenas tres mesas y tapas de barra almejas ensaladillas, boquerones, jamones ibéricos y no tanto, procedentes de la cercana fábrica de "El Pozo".

 

Al otro lado de la gran cocina, que tuvimos el gusto de visitar, un salón moderno, decorado también en madera y paredes en colores vivos y tonos pastel  dedicado a veces a pequeñas celebraciones de una capacidad aproximada de 100 personas y recientemente reconvertida a zona de tapeo,  de hecho se llama comer de tapas de el chaleco que abre sábados y domingos con el objetivo de ampliar el publico en una época en que la economía no esta precisamente en su etapa mas boyante

 

Conectando esta zona por un lado y a la de la barra a través de una puerta por el otro y dejando a su espalda la cocina nos encontramos con un salón que, a parte de dos reservados, conserva la decoración clásica con paredes en color gris, techo de madera blanca y cuadros de conocidos pintores murcianos entre los que predomina Francisco Almagro alhameño de nacimiento, que además firma las bonitas estampaciones de la carta.

 

 En este salón que alberga unas 10 mesas fue donde de la mano de Simon el camarero disfrutamos de nuestra comida.

 

Primer vistazo a la carta y además de los platos del día vemos recetas clásicas: almejas, pasteles de puerro o berenjena, bacalao al orégano, croquetas… con algún toque diferente como el bloc de foie con judías

 

En cuanto a los principales bacalao, merluza, dorada, lubina comparten carta con unas típicas manos de cerdo, cordero, solomillos o lomo al estilo de fina, productos todos de una calidad excepcional.

 

En nuestro caso y siguiendo las recomendaciones del camarero y la experiencia de algún comensal este fue nuestro menú:

 

Para acompañar la primera cerveza, Fina nos regalo unos dados de berenjena ligeramente rebozados y fritos con algo de miel, de textura suave y buen sabor.

 

Entrados ya en materia era imprescindible probar las famosas croquetas a la antigua rellenas de una bechamel con abundantes trozos de, creo recordar, mero.

 

Seguimos con unas almejas de carril, de tamaño considerable, y con un refrito de aceite ajos y guindilla.

 

A continuación y siguiendo con los rellenos de pescado tomamos unos pimientos del piquillo rellenos de bacalao y acompañados de una salsa de pimientos y tomate sorprendentemente sabrosa.

 

Como recomendación de la casa nos ofrecieron unas albóndigas de rape, deliciosas, tremendamente recomendables y con permiso de la carne el mejor de los entrantes, única pega el acompañamiento que era una crema de calabacín que, sin dejar de estar buena no estaba a la altura de las albóndigas.

 

Para terminar y como principal compartimos un solomillo de ternera acompañado de una salsa de vino tinto. El solomillo sabroso e increíblemente tierno y la salsa deliciosa con trocitos de cebolla pochada, no apta para los preocupados por su peso porque estaba ligada con nata pero de sabor extraordinario.

 

Los postres en línea con la carta, clásicos aunque con algunos guiños como el sorbete de higos chumbos, en mi caso probé  una tarta naval cuyo nombre procede del autor del plato, trabajador del arsenal militar de Cartagena y compuesta por una tarta de queso al horno con helado de vainilla

 

No es un restaurante de alta cocina, ni se trata de un restaurante que busque sorprender en cada plato como se le exige hoy en día a los cocineros de alto nivel, pero si un local donde la satisfacción de comer productos de calidad, cocinados a la perfección y con un sabor impresionante, se une a un servicio exquisito con un trato amable ideal para disfrutar de una comida amena

 

En cuanto al precio alrededor de 30€ en función del apetito, un buen precio en el que influye la localización en una pequeña localidad y que probablemente ascendería de estar situado en Murcia capital.

 

Vamos con las notas:

 

Ambiente: 8

Presentación: 6,5

Cocina: 9        

Servicio: 8,5

Originalidad platos: 6,5

Relación calidad Precio: 7,5

 

Nota media 7,67

 

Pura Cepa

Pura Cepa

Plaza Cristo Del Rescate 8
30003 Murcia
968 217 397

Esta semana en nuestra ruta gastronómica nos tocaba visitar un restaurante de aires modernos en el centro de Murcia, concretamente en la plaza del Cristo del Rescate donde por cierto hay otro restaurante comentado en este blog.

 

El local que presenta dos salas separadas una de ellas con mesas altas y taburetes para cenar de manera más informal y decorada con cavas repletas de botellas de vino y otro salón interior de pequeño tamaño con no más de diez mesas y con una decoración que podríamos llamar “ minimalista” más que nada por la falta de elementos decorativos con paredes pintadas en un color teja y negro.

 

Como ya sabréis yo siempre prefiero comer en el interior así que nos sentamos dentro y le dimos un repaso a la carta.

 

Cuentan con una carta bien nutrida de entrantes y de diferentes platos para compartir y saborear. Múltiples tapas con un punto de sofisticación que hace al restaurante encontrarse uno o dos niveles por encima de los restaurantes tradicionales murcianos por sus apuestas más innovadoras con una inteligente combinación de sabores, y justo por debajo de restaurantes de cocina cuasi- de autor y obviamente de precio más elevado.

 

La carta la podéis encontrar en su página web con el detalle de la carta e incluso fotos de algunos de los platos por lo que no me voy a detener mas en este punto y si en mi impresión personal de los que yo disfrute

 

También cuentan con menús cerrados con o sin maridaje desde 24 euros por si sois de los indecisos al elegir.

 

En nuestro caso que nos gusta ir por libre elegimos los siguientes:

 

Para empezar unas croquetas de gamba roja, de pequeño tamaño pero con un sabor impresionante, muy ricas, eso si también hay que decir que un titulo más apropiado al plato seria croquetas de cabeza de gamba roja porque el sabor procedente de las cabezas estaba presente pero las gambas se puede decir que estaban de cuerpo ausente porque ni rastro de él. De cualquier modo recomendable.

 

Crespillos de sardina: Filetes de sardina en salmuera sobre un fino picadillo de verduras (tomate, cebolla y pimiento) y montados sobre una masa crujiente y fina hecha con harina agua y pimentón (en este caso poco). Plato original y de buen sabor lástima que desde que probé unas sardinas marinadas con lima con escalibada en La Cúpula de San Lorenzo no creo que nada pueda superarlas (post La Cúpula de San Lorenzo).

 

Seguimos con unas patatas bravas con salchicha, aquí nos salimos un poco de la ”alta cocina” pero bueno no estaban mal.

 

Para continuar nos pedimos una morcilla con sepia. Una alargada montaña de morcilla suave con trocitos de sepia tiernos y unos hilitos de lo que en principio parecía tomate confitado pero tras probarlo y por color y consenso establecimos que se trataba de kétchup con un poquito de miel y la verdad que el sabor contrastaba muy bien con la morcilla y la sepia.

 

Completando la cena con unas hamburguesas de bonito, de color verde por el perejil y con un poquito de ajo y montaditos de presa ibérica con unas tiritas de pimientos de piquillo caramelizados.

 

Por último unas albóndigas de carne y Jabugo guisadas con unas trompetitas de la muerte recordaban un poco a los guisos de mi madre

 

En cuanto al vino pese a la decoración no tenían una carta muy amplia y ofrecen mensualmente un vino recomendado de bodegas generalmente de pequeño tamaño. Este mes es un Arrocal un Ribera del Duero Roble (6 meses de crianza) que, sin ser un entendido en vinos, no nos termino de convencer.

 

Me gusta el sitio para cenar de tapas con platos que se salgan de los habituales en tascas y mesones y además por un buen precio: 22 euros.

 

Ahí van las notas:

 

 

Ambiente:  7

Presentacion: 6,75

Cocina: 7.25    

Servicio: 7

Originalidad platos:7.75

Relación calidad Precio:8

 

Nota Media 7,29

La Parrillada Argentina

La Parrillada Argentina

 

 

 

Nuevo visita a un restaurante dentro de las jornadas gastronomitas del Mar Menor. El detalle del resto de restaurantes participantes lo tenéis aquí. Os recuerdo que es hasta el 30 de Junio

 

Hay que recordar que en estas jornadas lo que se nos ofrece es un menú cerrado por un máximo de 30 euros con la bebida incluida (Agua+cerveza+vino) y que consta de un aperitivo, dos entrantes, un principal y un postre

 

En este caso nos acercamos a este restaurante situado en la segunda plante del mini centro comercial de poco éxito situado en frente del zoco en la Manga del Mar Menor,

 

El comedor de este restaurante amplio, se abrió hace unos pocos años, con una larga barra y con paredes de cristal que dan al exterior. Habitualmente tienen una especie de buffet de ensaladas y verduras y carnes a la parrilla. En cambio en las jornadas oferta un menú cerrado que por 19,50 € nos ofrece los siguientes platos:

 

Como entrantes unas empanadillas argentinas con masa de maíz y fritas con un relleno a elegir entre jamón y bechamel o carne picada, nosotros probamos las dos y no estaban mal pero he probado mucho mejores con un toque dulce que ofrecen otros restaurantes del estilo.

 

El segundo entrante: a elegir entre una básica ensalada o un abundante plato de verduras asadas  la parrilla con berenjena, calabacín zanahoria y calabaza, entre otros, aliñada con aceite y orégano, sabor curioso gracias a las basas pero algo soso, con un mínimo de imaginación podría ser un buen plato.

 

En cuanto al principal era un gran entrecot, del que os pongo la foto, acompañado de patatas y salsa chimichurri, con lo de gran, por desgracia, me refiero solo al tamaño porque incomprensiblemente una carne con tan buen aspecto y cocinada a la brasa, sin duda la mejor forma para asar la carne, estaba dura como si la hubiesen recocido durante largo tiempo con muy poco calor.

 

Decepcionante por tanto, y supongo que fruto de una noche desafortunada del cocinero porque, a decir verdad, 19, 50 euros es un precio estupendo para la abundancia y, a priori, buenas materias primas que ofrecían pero el resultado fue negativo.

 

El postre un pan de calatrava con dulce de leche, bueno, pero lastima que fuese el mejor plato de la cena.

 

Creo que merecen otra oportunidad porque el planteamiento era bueno pero, y sigo sin explicarme porque nuestra experiencia no fue positiva.

 

Os dejo una foto del culpable. Más fotos aquí.

EL PARADOR DEL MAR MENOR

EL PARADOR DEL MAR MENOR

Playa Del Vivero 55 30380 Cartagena - Telefono 968 563 873

 

Dentro de las Jornadas gastronómicas del Mar Menor organizadas por Hostecar llego la hora de probar las especialidades del Parador del Mar Menor.

 

El restaurante está situado en la orilla del Mar Menor en la Manga y cuenta con un gran salón en el que por ejemplo este sábado se celebraba una boda (con catering independiente) y un salón más pequeño con unas diez mesas con paredes rusticas de piedra y mortero, con una chimenea metálica en el centro y una gran terraza al aire libre en madera

 

Hay que recordar que en estas jornadas lo que se nos ofrece es un menú cerrado por un máximo de 30 euros con la bebida incluida (Agua+cerveza+vino) y que consta de un aperitivo, dos entrantes, un principal y un postre.

 

En este caso el menú, que además lo mantienen durante todas las jornadas, es decir hasta el 30 de Junio, es el siguiente:

 

El aperitivo son unos bastoncitos de zanahoria y apio para mojar en una crema de queso, útil para esperar el resto de platos

 

Como entrante un carpaccio de secreto ibérico presentado en finísimas lonchas con un pelín de mayonesa y una especie de puré de tomate salado que acompañaba bien. Un plato que también forma parte de la carta habitual del restaurante.

 

De segundo una ensalada caesar montada en redondo con ayuda de un emplatador y compuesta de hojas de lechuga variadas, finas capas de pollo asado y algunas anchoas mas mayonesa. No está mal de sabor pero parece que no casa con un restaurante que presume de cocina de autor.

 

El plato principal era una presa ibérica hecha a la brasa, esto hay que reconocer que lo hacen como nadie y acompañada con una patatita cocida con una mayonesa de pepinillos y un tapenade de aceituna verde.

 

El postre: un helado de limón y kiwi con trocitos de galleta apropiado para aligerar comidas pesadas y contundentes aunque no era el caso.

 

Independientemente de un menú más básico hecho para estas jornadas hay dos cosas en este restaurante que lo sitúan por encima de tantos otros. Por un lado la localización a escasos metros del Mar Menor con una terraza sobre la arena que en verano es un comedor de lujo, y por otro, un servicio cuidado, atento y dispuesto como pocos.

 

Fuera de estas jornadas es un restaurante que ya hemos visitado y al que volveremos para disfrutar de una corta pero cuidada carta que comentaremos en otra ocasión.

La Abadia del Rescate

La Abadia del Rescate

Plaza Cristo Del Rescate 6
30003 Murcia
968 212 145

 

 

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Sábado por la noche, con un compromiso de viaje a la mañana del día siguiente y por tanto con poco margen para los excesos, nos fuimos a cenar a la Abadía del Rescate situada en la Plaza del Cristo del Rescate muy cerca de la zona del arco de San Juan.

 

Es un establecimiento con unas pocas mesas en el interior, no más de 8 o 9, y con una gran terraza cerrada con esas cortinillas de plástico que en invierno dejan pasar el frio por todos lados pero que en Murcia son perfectamente aprovechables desde Marzo a Octubre.

 

Decorado sin grandes alardes, nos sentamos en el comedor interior, particularmente prefiero comer en salones interiores que suelen estar mucho mejor preparados para disfrutar de la cena.

 

Nos recibe un camarero/propietario bastante atento y servicial y nos sentamos en una mesa esquinada decorada con un jarroncito con una flor.

 

En la carta ensaladas normalitas, setas con puerros y hojaldre, berenjenas, soufflé de espinacas y como principales entrecot, solomillo, magret y algo de cordero sin muchos alardes pero con un precio muy razonable, algo más de imaginación en los pescados: lenguado, dorada con hojaldre, merluza, gallo, etc.

 

Cuentan también con unos interesantes menús cerrados, por 19,60 y por algo más: 30,50 para gente mas “comedora que incluye carne y pescado con la bebida e IVA a parte eso sí.

 

En nuestro caso y dado que viajábamos a la mañana siguiente y debíamos ser comedidos, ya sabéis nada de botella de vino para dos y unos gin-tonic para bajar la cena pedimos por carta algo ligero.

 

Comenzamos con unas croquetas de bacalao sabrosas y presentadas con un poco de pisto casero.

 

Una ensalada decorada de manera graciosa con endivias y mitades de tomate cherry y aceitunas negras y compuesta por distintos tipos de lechuga, palmito, huevo rallado, piña pero con un aliño muy acido para mi gusto.

 

Tercer entrante, una patata rellena que simula gracias a unos trocitos de hojaldre a un cisne, decoración graciosa para una patata en teoría rellena de crema de queso caviar y gambas bueno más bien gamba porque solo había una y lo del caviar debía ser virtual o algo porque yo no lo vi por ningún lado.

 

En cuanto al principal un clásico, un entrecot de buey, aunque un pelín pasado pese a haberlo pedido al punto.

 

Como ya hemos dicho el servicio bueno, propio del dueño del restaurante que nos atendió.

 

Carta de vinos amplia y muy visual con las fotos de las botellas. Interesante además y mas en nuestro caso particular el poder pedir vino por copas pero cuatro euros por cada copa (generosa eso sí ) de un Juan Gil con cuatro meses de madera es algo excesivo y más teniendo en cuenta que, pese a la opinión contraria del camarero, el poso que dejaba en la copa no era normal.

 

El precio 24 euros, ni frio ni calor, probablemente lo que merezca la pena en este restaurante son los menús a los que hago referencia por 19,60y 30,50 es cuestión de volver a comprobarlo.

 

Le daremos una segunda oportunidad. De momento las notas son estas:

 

Ambiente:  6

Presentación: 7,5

Cocina: 6,5      

Servicio: 7.75

Originalidad platos:6,5

Relación calidad Precio:6,5.

 

Nota Media 6.8.


Mas fotos como siempre aqui