Calabaza, clabacin y otras viandas de postín

Vamos con la rica receta, nena que lo tengo fresquísimo, que me la quitan de las manos
Así, para que os vayáis acostumbrando al sonido del mercado, empezamos esta recetilla que siendo ligera tiene un aspecto muy vistoso y un sabor más que decente.
Como la foto no da demasiadas pistas vamos a comenzar con la lista de ingredientes para los despistados como yo a los que luego siempre les falta algo y tienen que ir a buscarlo (y además me enfado)
Calabaza
Cebolla
Patata
Yogur griego
Caldo de pollo
Calabacín
Aceite
Requesón
Jamón
Miel
Nueces
Lo primero es hacer una crema de calabaza de toda la vida, para ello ponemos a hervir la calabaza, la cebolla y la patata, que gracias al almidón engorda un poco la crema, con el caldo de pollo, especias al gusto, por ejemplo algo de albahaca, hasta que este tiernos los ingredientes. Una vez terminado trituramos y le añadimos nata, o no, en función del gusto y de la densidad deseada de la crema, yo no le añado la verdad. En cuanto al color si se nos queda poco naranja yo le meto, así sin que lo vea nadie un poco de tomate frito y asunto arreglado. Reservamos a un lado y no tiramos a por el calabacín
Con una mandolina, loncheadora o destreza al cuchillo lo partimos en laminas finas de unos 3-4 mm y los pasamos por la sartén con algo de aceite hasta que, sin coger mucho color, se vuelvan más flexibles que la goma de los pantalones de King África.
Mientras se enfrían envueltas en papel chupa-aceite o rollo de cocina que es lo mismo, preparamos una farsa o relleno con el resto de los ingredientes, esto es, requesón o queso fresco aplastado, unos trocitos finos de jamón, pimienta, nueces picadas (a mí las de macadamia me encantan) y un poquito de miel.
Una vez que el relleno está bien mezclado, cogemos un emplatador (ahora hasta en los chinos tienen, o sea que no hay escusa) y colocamos las lonchas de calabacín forrando el interior del molde de manera que los extremos de la loncha sobresalgan del molde y el centro toque el plato, en el hueco que queda se echa el relleno, aplastamos con un tenedor y cerramos con los extremos de las lonchas de calabacín que sobresalían de manera que al darle la vuelta, con cuidado, por Dios, se nos queda un cilindro bastante apañado y relleno.
Una vez que tenemos esto queda hacerlo bonito para ello vertemos la crema de calabaza sobre un plato llano decoramos haciendo unos círculos concéntricos de yogur griego que con la ayuda de una punta de cuchillo uniremos dejando la forma que aparece en la foto y le ponemos en el centro nuestro cilindro de calabacín relleno, decoramos con unos hilitos de reducción de Módena unas hojas de albahaca fritas y listo.
Este es mi relleno pero sobre gustos ya se sabe, probadlo como os guste y me contais…
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